martes, 9 de abril de 2013

Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo. Gandhi.

          Ante todo, lo que escribo es mi experiencia; es la realidad que ven mis ojos, oyen mis oídos, sabe en mi boca, respira mi nariz, siente mi piel.
Nadie debe darse por aludido, es una necesidad de mi yo, de mi manera de estar en este mundo.
Es mi Experiencia. No pretendo que me creas, si hay algo que te sirve:¡todo para ti! si no, ¡ lánzalo a la papelera de reciclaje! 
Poco a poco estoy aprendiendo a agradecer, con el corazón, las experiencias de cada una de las personas que existen en estos momentos.
Hoy alguien, ¡Gracias Fran!, me recordó que también las experiencias de las personas que no están en contacto directo conmigo son importantes, son conflictos que aún residen en mis pensamientos y qué como co-creadora de mi realidad, tengo que tener presentes. Si un conflicto existe, es porque mi mente cree que puede existir.
Delante de una taza de café, liándome un cigarrillo, y con un teclado delante; la estampa que aparece ante mí, es apacible.
Desde mi ventana, al despertar, puedo ver amanecer,.... ¡Eso, si estoy despierta!
Tras algunos edificios, el mar se extiende hacia el horizonte, formando una línea perfecta. Hoy los colores que predominan son grises. Pero, hay están ellos, el mar y el cielo, formando esa línea del horizonte, que si no fuera porque me han enseñado que la Tierra, ¡es redonda!, mi imaginación me llevaría hacia una enorme cascada donde el  agua cae hacia el infinito. 
Mi estancia en Fuerteventura, me ha proporcionado muchas experiencias para aprender.
La vida es tranquila y sencilla, ¡ok! todo lo sencilla que se puede obtener en una pequeña ciudad, pero tengo el privilegio de estar a cinco minutos caminando del mar, de la arena de Playa Chica, ahí, donde ayer un delfín vino a saludarnos y a comer.(He de destacar, que hace unos días, al final de la escollera, se había inaugurado la exposición de los huesos de un cetáceo que varo hace tiempo en nuestra isla, y que después de un proceso de cuidado intensivo, se ha convertido en un recuerdo visible para toda la ciudadanía). 
Desde la semana pasada, ya se encontraban los pescadores, a orilla de playa, con sus cañas, llenando sus cubos con infinidad de pececillos que se encontraban en ese lugar.
Una hermosa foto, prestada por una persona, que en el instante oportuno estaba con su atención y ¡Zas!
foto. ¡GRACIAS!
Señalar al potencial lector: Es mi experiencia de está mañana de abril.
Sé Feliz.

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